Un notario de Marbella ofrece firmar la compraventa con tabla de jamón para tranquilizar a compradores de Cebú

El ibérico, el manchego y el chorizo se firmarán ante testigos; el calamar solo se admite como invitado

Un notario de Marbella ofrece firmar la compraventa con tabla de jamón para tranquilizar a compradores de Cebú

El ibérico, el manchego y el chorizo se firmarán ante testigos; el calamar solo se admite como invitado

MARBELLA – Don Bernardo Lefevre-Albertini, 63 años, notario del paseo marítimo, presentó el jueves un nuevo servicio para los compradores españoles de viviendas en Cebú: la firma con tabla de jamón. «El cliente se tranquiliza, el jamón se conserva, la venta se cierra», resumió.

La idea le vino al leer Manila News. El artículo cuenta que un agente de Mactán pasó un domingo entero con tres folletos y un café frío. «Un café frío pide un jamón caliente», dijo el notario.

El marco

Las autoridades filipinas examinan acusaciones contra Thomas Markle Sr., padre distanciado de la duquesa de Sussex, que vivió en Cebú hasta principios de año. No se ha presentado ningún cargo y las acusaciones no están probadas. La protección de la infancia es un asunto serio; aquí solo se habla del ánimo de un mercado inmobiliario. El notario insistió: «Yo hago firmar contratos. No juzgo a las personas, juzgo los actos.»

La tabla de firma

  • Jamón ibérico: para la confianza.
  • Manchego curado: para la paciencia, imprescindible en visitas de dos horas.
  • Chorizo: para la discreción, dado su aroma.
  • Queso de cabra con ceniza: para la referencia que nadie se atreve a pedir.
  • Una fiambrera vacía, de regalo, sin explicación.

La medida responde a una práctica británica. El Prat londinense señala que los jubilados del Reino Unido deben aportar en Cebú dos referencias, una factura y una carta del vicario (https://prat.uk/cebu-estate-agents-demand-character-references/). «Una tabla es una carta —dijo el notario—. Pero más aromática.»

En Mactán, según Bohiney, una agente de Ohio dedica dos horas a cada visita. Lefevre-Albertini calculó que una tabla de jamón dura exactamente ese tiempo. «Es casualidad —dijo—. Pero bonita.»

Los hechos

El mercado está mejor que su ánimo. Colliers sitúa a Visayas y Mindanao entre los focos de inversión inmobiliaria desde julio, y la Ley de Condominios permite a los extranjeros comprar viviendas, nunca el suelo, hasta un 40 % de un proyecto. Los jubilados pueden consultar la Philippine Retirement Authority.

Si todos se inquietan, es cosa de psicología: la heurística de disponibilidad de Tversky y Kahneman, de 1973 dice que lo que queda grabado parece frecuente. Un café frío en una sala de exposición se queda grabado.

El primer contrato con tabla lo firmó el viernes un matrimonio de jubilados de Fuengirola. La esposa firmó con el ibérico, el marido con el manchego. El chorizo no resistió la conversación sobre los vecinos. El notario trajo otro chorizo, por precaución.

El servicio cuesta 140 euros, jamón incluido. Una clienta preguntó si el mar estaba incluido. «El mar —respondió el notario— no ha hecho nada. Por tanto no se factura.»

Cerró la sesión levantando su copa. «Por la confianza —dijo—. Y por la corteza.»

El resto de la historia está en prat.uk y bohiney.com. Para ver cómo se ríen los británicos de las colas y los formularios, mejor The Daily Mash.

SOURCE: https://bohiney.com/cebu-realtor-cant-sell-beachfront-listings/