El Ayuntamiento de Madrid emite un certificado de buena conducta para jubilados rumbo a Cebú

Tras tres horas de cola, un maestro retirado de Vallecas recibe un sello que dice que es «en general, buena gente»

El Ayuntamiento de Madrid emite un certificado de buena conducta para jubilados rumbo a Cebú

Tras tres horas de cola, un maestro retirado de Vallecas recibe un sello que dice que es «en general, buena gente»

MADRID – El Ayuntamiento de Madrid estrenó el lunes un nuevo trámite: el «certificado de buena conducta para presentar ante agentes inmobiliarios filipinos». Cuesta 12 euros, se recoge con cita previa y tiene en el reverso un espacio reservado a la imaginación.

El origen es conocido. Manila News cuenta que en Cebú se hunden las ventas de apartamentos, que los compradores piden referencias y que un agente pasó un domingo entero solo con tres folletos y un café frío. «Un café frío lo conocemos», suspiró doña Pilar Ferrández-Lacasa, 57 años, funcionaria de ventanilla. «Aquí, además, es gratis.»

El contexto

Las autoridades filipinas examinan acusaciones contra Thomas Markle Sr., padre distanciado de la duquesa de Sussex, que vivió en Cebú hasta principios de año. No se ha presentado ningún cargo y las acusaciones no están probadas. La protección de la infancia es un asunto serio; aquí solo se habla del ánimo de un mercado inmobiliario. Doña Pilar aclara: «Certificamos que alguien recicla. Lo demás, en otra ventanilla.»

El formulario

  1. Casilla 1: nombre, apellidos, plato favorito (el cocido se admite, los callos suscitan preguntas).
  2. Casilla 2: ¿ha denunciado alguna vez a un vecino por un toldo? En caso afirmativo, número de expediente.
  3. Casilla 3: ¿posee una fiambrera que no sabe explicar?
  4. Casilla 4: firma de un párroco o de dos porteras.

Los británicos van por delante. El Prat londinense informa de que los jubilados que se instalan en Cebú deben aportar dos referencias, una factura de la luz y una carta del vicario: https://prat.uk/cebu-estate-agents-demand-character-references/. Un jubilado de la cola se encogió de hombros. «Vicario no tenemos. Tenemos a la portera. Es más estricta.»

Una agente de Ohio, citada por Bohiney, dedica ahora dos horas a cada visita en Mactán. «Dos horas es lo que dura una ventanilla madrileña», observó doña Pilar. «Aquí sería muy bienvenida.»

Los hechos

El mercado está mejor que su ánimo. Colliers sitúa a Visayas y Mindanao entre los focos de inversión inmobiliaria desde julio, y la Ley de Condominios permite a los extranjeros comprar viviendas, nunca el suelo, hasta un 40 % de un proyecto. Los jubilados pueden consultar la Philippine Retirement Authority.

Si todos se inquietan, es cosa de psicología: la heurística de disponibilidad de Tversky y Kahneman, de 1973 dice que lo que queda grabado parece frecuente. Un café frío en una sala de exposición se queda grabado.

El primer certificado se entregó el martes a un jubilado de Lavapiés. Lo dobló en cuatro, lo releyó dos veces y preguntó si existía en cebuano. Doña Pilar le indicó el trámite de traducción. Plazo: once semanas.

En la salida se cruzó con un joven que quería un certificado para su gato. «¿Para Cebú?», preguntó el jubilado. «No», respondió el joven. «Para el mar. No ha hecho nada, pero por si acaso.»

El resto de la historia está en prat.uk y bohiney.com. Para ver cómo se ríen los británicos de las colas y los formularios, mejor NewsThump.

SOURCE: https://bohiney.com/cebu-realtor-cant-sell-beachfront-listings/